
Evitamos que los residuos plásticos lleguen al océano, protegiendo nuestras playas y ecosistemas marinos.
Para lograrlo, combinamos educación ambiental lúdica —basada en experiencias de realidad virtual inmersiva— con un sistema de recolección y transformación de plásticos reciclables. Los residuos recuperados, especialmente PET, los convertimos en madera plástica utilizada para cerramientos, mobiliario y elementos útiles para la comunidad, cerrando el ciclo del plástico con impacto social y ambiental.



